Serie TERRITORIO ATACAMA

Esta serie se adentra por primera vez en el paisaje del desierto, irradiando calor desde una paleta ocre, naranja y amarilla. La pintura no representa: arde, se expande, se seca. La luz ya no refleja: se quema. Aquí, la línea se vuelve árida, punzante, en diálogo con la materia del polvo y la piedra. El color nace del calor y no del agua. Es una estética de la aridez: una nueva forma de habitar la región desde la abstracción sensible.

Banner del álbum